Alberto “Beto” Silva

UN TROTAMUNDOS DE LAS BOCHAS...

Hoy está en Bahía Blanca. Pero ya anduvo por distintas provincias, su Santa Fe natal, Tucumán, Chaco, La Rioja, Capital Federal. El “Beto” Silva, un trotamundos de las bochas. Locuaz y carismático como siempre, en Bahía Blanca hicimos una larga charla con este personaje de las bochas...

 

LOS INICIOS.

 

-          ¿A que edad empezaste a jugar Beto?

-          A los diez años. Pero no en forma continua. Jugué hasta los catorce, después jugué al fútbol hasta los dieciocho y después ya empecé en forma continua hasta este momento.

-          ¿Y el primer club que jugaste cuál fue?

-          El primer club fue 25 de Mayo de Ceres donde estaba mi papá, Bruschini, el Nidel Ramonda...

-          ¿Y quienes eran los que te enseñaban en aquella época, tu papá o había algún otro?

-          Mi papá no fue tanto mi espejo. Yo me guié mucho de Mario Bruschini – un gran bochófilo del norte santafesino – de él aprendí creo que lo poco o mucho que sé del juego. Para mí fue un maestro en ese sentido, porque me llevó a varios campeonatos a jugar juntos. Con mi papá jugamos un solo torneo juntos, después no jugamos nunca más, pero con Mario Bruschini jugué mucho y fue quien me enseñó el conocimiento de canchas, llevar el juego, todo eso que implica las bochas.

-          Bruschini fue un gran jugador, muy completo...

-          Yo creo que para mi modo de ver fue uno de los mejores medios que vi, tenía mucho arrime, le pegaba muy bien a la bocha, tiraba retrocesos, un medio completo.

 

PROVINCIALES Y ARGENTINOS.

 

“Jugué muy poco en 25 de Mayo, porque después me fui a jugar al fútbol y cuando volví de Buenos aires me fui a jugar a Hersilia – a 15 km. de su Ceres natal – y ahí después empezé a ir a los provinciales con Mario Vanetti, Raúl Basualdo, Daniel Mendizábal. Ganamos varios provinciales representando a la Noroeste, tengo gratos recuerdos. Aparte de conocer bien la provincia creo que me gané un respeto en Santa Fe porque era casi un número puesto para ir a los argentinos. Yo aparecía en los provinciales y de parejas o de tríos estaba siempre en el equipo de Santa Fe.

-          Eso fue promediando la década del ochenta...

-          Exactamente, fue del ochenta y dos en adelante.

-          También hubo un torneo que te marcó mucho, más que nada porque fue en aquella zona, que fue el argentino de tríos de Morteros en el ‘87 y  que te dio la chance de ir al sudamericano..

-          Justamente el primer argentino que jugué, lo jugué en Morteros en el ochenta y cinco. Perdimos una semifinal inolvidable contra Córdoba, que ganábamos 17 a 7 y terminamos perdiendo el partido 18 a 17.

-          Quien jugaba por Santa Fe, Cravero...

-          Porcarelli, Tessone y yo. Y por Córdoba jugaban Foco, Oscar López, Stanich y Lemos y el técnico era Molayoli.

-          Casi nada ¿no? Calculo que alguno todavía quedó aplaudiendo después de ese partido...

-          El estadio estaba lleno. Vos sabés que esa zona es muy bochófila y más jugando Córdoba. El estadio estaba repleto. Las canchas de Tiro Federal, que las hicieron sobre una cancha de básquet sólo para semifinal y final estaban colmadas.

-          Y esa fue tu gran aparición...

-          Terminamos tercero y al año siguiente gané el primer argentino jugando para Santa Fe con Elcar Moresco – el año que ganó los argentinos en las tres especialidades -  y Jara de Armstrong en Neuquén. Después en el ’87 perdí la final en Misiones en el de parejas y en el ’88 perdí la final del de tríos en Viedma con Lazarte y Mendizábal. En el ’89 fui al Sudamericano, después en el ’91 gané el internacional...

-          Y después viene el ’93 que ganaste en Médanos y Bahía los dos argentinos...

-          Fue en Médanos el de parejas y en Bahía el de tríos. En Médanos ganamos con Ricardo Cravero y Carlos “Chunga” Figueroa que en ese momento jugaba en Ceres. Y en el de tríos, el provincial se jugó en San Cristóbal y lo ganó el local. Vinieron Martínez y Pierantoni con Cravero y yo de refuerzo.

-          Y ahí vuelven a ganar..

-          Ganamos invictos. La final se la ganamos a Buenos Aires, a Colantonio, “Juancito” Ludueña y Arístides Roldán.

-          Me imagino la gente...

-          Yo ahora estoy en Bahía y no se si voy a ver el estadio de La Armonía como estaba ese día  -hace referencia a la semifinal y final del provincial que se juegan horas después de esta nota – porque era impresionante la gente que había y la que quedó afuera porque no podía entrar.

-          Además lo que era en esa época Santa fe y Buenos Aires.

-          No es nada que era el clásico de esa época, que veníamos de ganarle el de parejas a ellos en Médanos y volvíamos a encontrarnos en la final del de tríos. Era una revancha para ellos y para nosotros ver si podíamos repetir y gracias a Dios lo logramos.

 

DE CERES AL PAIS.

-          En Ceres estuviste hasta el ’93 viviendo...

-          De ahí me fui a Tucumán donde estuve hasta el 2001.

-          Con Giri, Damato, siempre animando distintos torneos...

-          Inclusive la historia de Tucumán marca como uno de los mejores pasajes lo que vendría ser en torneos argentinos, porque estábamos siempre entre los ochos; también perdimos dos finales. Tenía la suerte de jugar con un punterazo, para mi el mejor del país, que es Mario Giri,y después tenía a Damato, y por suerte siempre llegábamos.

-          Después te vas a La Rioja...

-          Me voy a vivir a Milagros, una localidad de La Rioja. Estuve hasta el 2003 que pasé a Guiraldes de Córdoba. En el 2001 estuve jugando ahí para Sportivo y en el 2002 aparece Cristian Zapata –el bahiense que hoy vive y juega en Brasil – y tuvimos un torneo en Buenos Aires y Cristian me pidió si había alguna posibilidad de ir con nosotros. Y jugando con él de diez torneos ganamos nueve. Así que después Cristian se fue a Brasil y yo me fui a Córdoba. En el 2004 fui a Capital Federal donde ganamos los dos argentinos con Raúl (Basualdo), el de parejas y el de tríos.

-          Te reencontraste con Raúl después de más de diez años.

-          Y si. Cuando Raúl empezaba, al poquito tiempo nomás se fue a Buenos Aires.

-          Después de Capital te fuiste al Chaco...

-          Si, estuve todo el año pasado en Juventud Cooperativista de Charata, con buenas y con malas y después me llegó la suspensión del Argentino de Clubes que habíamos jugado con Capital. La suspensión me llegó estando allá.

-          O sea que jugaste muy poco en el Chaco.

-          No jugué mucho. No pude jugar provinciales. Gané el campeonato grande de Juventud y algunos torneos más chicos porque no pude jugar mucho, estuve parado por la suspensión.

-          Y ahora en Bahía, con Luciano Bardelli, Dante Núñez...

-          Estando en Tucumán cuando fui a pasar las fiestas con la familia, el 31 a la tarde iba con mi señora a hacer las compras, suena el celular y era René (Jarque) que me preguntaba si tenía ganas de venir a Bahía. Yo le dije que si porque Bahía es una plaza muy competitiva. Y más me entusiasme porque en el Chaco no pude jugar y aquí es muy competitivo. Entonces me decidí y le dije que sí.

 

LA ACTUALIDA EN BAHIA BLANCA.

 

-          Ya están jugando lo que es el Oficial acá, con mucha competencia, clubes que se refuerzan, ¿una experiencia distinta para vos?

-          Sí, la verdad que sí. Van tres fechas del Oficial acá en Bahía (al domingo 19 de marzo) y estoy tratando de adaptarme a las canchas. Debutamos perdiendo contra Alem en cancha de ellos y después de parejas ganamos todos con Luciano. Estoy tratando de adaptarme al juego de Bahía.

 

LOS RIVALES.

 

“Yo creo que la sombra mía es Jorge Ghío. Porque cuando yo aparecí en Buenos Aires en el año ’81 que estaba trabajando en el Ferrocarril fui a un club que se llama Central Argentino, ahí en San Martín. El primer torneo que hicieron fue para el lado de Lomas de Zamora que lo hacía el club de Jorge Ghío, quien me dice que me anote. Yo no quería saber nada y el club me anota. Tengo la mala suerte que juego contra el local que era Jorge, en su cancha y me gana 15 a 14 en un partidazo. Y después nos encontramos en el Argentino de Mendoza que yo gano  la zona en forma invicta y cuando quedaban  ocho nos cruzamos y me gana 15 a 14. Clasificamos los dos, nos encontramos en semifinales y me vuelve a ganar 15 a 14...Son tres partidos que me quedaron marcados”.

 

PARTIDOS EMOTIVOS.

 

La semifinal en Morteros ante Córdoba. Ganando el equipo 17 a 7 y jugando una barbaridad los tres, perder 18 a 17...Más contra un rival que también es un clásico como lo es Córdoba. Aparte el estadio lleno y yo que tenía toda la barra de Ceres que había ido a verme. Y después tuve el desquite en Viedma, en la semifinal contra Córdoba. Perdíamos 12 a 1 y estaba jugando conmigo López de Cañada de Gómez, Lazarte y Daniel Mendizábal en el banco. Perdíamos 12 a 1 y López que estaba jugando en la punta no podía arrimar.  Yo me arrimo al técnico y le pregunto si no quería hacer un cambio. Y me dice que como Daniel recién empezaba , era su primer argentino, mejor no...Y ahí le dio que López estaba jugando mal y de última si juega mal Daniel por lo menos intentamos el cambio. Gracias a Dios Daniel entró bien y les ganamos 18 a 17. Esa fue la revancha con Córdoba.”

 

GRANDES EQUIPOS.

 

“Yo no sé si fue el destino o que, pero yo formé muy buenas parejas. Tuve una, que para mí fue la más completita con Luis Mario Vanetti. Ganamos todo lo que se podía ganar. Jugando para Unión de Hersilia llegamos  a presentar en la fiesta de campeones, que no se si aún se hace, 18 challenguers. Ganábamos todo lo que se presentaba de parejas.

Después tuve la suerte de jugar con Cristian Zapata en La Rioja, con Raúl  Basualdo en Capital Federal y ahora vengo a Bahía a jugar con dos monstruos como Dante Núñez y Luciano Bardelli”.

 

EL HEREDERO.

 

Se llena la boca el Beto hablando de uno de sus hijos, que como él está desandando el camino de las bochas...

Creo que va a salir un heredero, que es lo que espera toda la familia, porque mi abuelo era bochófilo, mi papá, yo que seguí los pasos de ellos y uno de mis hijos tenía que seguir. Alberto Emanuel tiene 13 años y creo qeu va a llegar a un nivel alto, porque tiene unas condiciones enormes, la tira perfecta a la bocha, le está pegando muy bien, tiene conducta y le gusta mucho. Y te tiene que gustar en esa edad difícil, la de los 13, 14 años, si enganchás ahí ya no salís más. Porque viene esa edad de la noviecita, las salidas, pero él es loco de las bochas, así que creo que no va a tener problemas.”

 

LA RELACION CON SU PADRE.

 

“La relación padre e hijo fue buenísima. Yo tengo una anécdota ya que sólo jugué un torneo con mi papá y Mario Bruschini. Yo jugaba al fútbol y justo faltaba uno ya que se había enfermado mi tío Arturo Garzón que jugaba con ellos y que fue un trío muy famoso en Ceres. Me dice Bruschini si me animaba a jugar con ellos, de acompañarlos y mi abuelo dice sí, dale, jugá. Y jugué. Mi papá era un gran bochador, un exquisito, le pegaba del lado que quería a la bocha, y esto lo puede decir toda la zona de Santa Fe que es así. Y mi abuelo observó todo el torneo. Pero ellos jugaban de memoria, se miraban y sabían que tenían que hacer. Yo a esa edad, medio que me quería meter, pero ellos se conocían mucho...Terminó el campeonato, lo ganamos nosotros y nos sentamos todos en la mesa familiar. Mi abuelo me dice a mí: usted es el primer y último torneo que juega con su padre. Yo no entendía, porque veníamos de ganar. Y me dice: usted es muy chico para querer entrar en lo que ellos ya saben, usted las condiciones las tiene y se va a abrir camino sólo. Mientras yo viva, dijo mi abuelo, ustedes dos no van a jugar juntos. Y así fue, jugamos ese sólo torneo,  lo ganamos y jamás jugamos juntos con mi papá”

 

SU PASIÓN, LAS BOCHAS...

 

“Esta es una locura mía. Andar por todos lados, estar lejos de mi familia, verlos una o dos veces al año por las bochas que es mi pasión....No es fácil.”

-          Como es eso de vivir por distintos lugares, pueblos, ciudades grandes...

-          No es fácil, porque hoy no tengo más que esto, que me lleva a estar lejos de la familia...

-          Aparte para vos es una pasión las bochas...

-          Calculá que me fui a Córdoba, Capital, Chaco, cada vez me alejo más. Y ahora se que hasta fines de mayo o mediados de junio no puedo volver.

 

AQUEL NUMERO CINCO...

 

Este periodista llega a Bahía Blanca y muchos, sabiendo que nacimos en la misma ciudad, me preguntan por el Silva futbolista, descreyendo un poco las historias del “Beto” y la redonda. Mejor que la cuente él...

“Yo jugué en los dos clubes de Ceres, en Central y en Atlético, que vos los conoces bien. En Central de los catorce hasta los quince y después en Atlético a los dieciséis. Y de ahí me fui a Buenos Aires a Tigre, donde jugué con Raúl de la Cruz Chaparro (anduvo por Instituto y Colón entre otros clubes), Tripichio, etc. Tigre estaba en la B en aquel entonces y después me fui a Rosario Central. Allí estaba el “Chino” Viotti que también es de Ceres, pero no me quedé porque creo que no me tiró tanto el fútbol. Yo amo las bochas, fue mi pasión y por eso al fútbol no jugué más desde los diecisiete años. En Tigre jugué en primera. Siempre Roque Cassé (dirigente de la Confederación) donde me encuentra me dice: Negro,  ¿por que largaste? Él es hincha de Tigre y siempre iba a la cancha. El campeonato que se hizo en Esquina y que ganamos con Mario Giri se hizo en nombre de Roque Casse. Yo cuando llegué a Esquina, lo abrazé y le dije que ese campeonato lo iba a ganar yo, y así fue. Y en Rosario estuve quince días nomás. Cuando llegué me vieron condiciones, me separaron y yo a los quince días me fui y no volví más...”

-          Pero volviste a jugar en Ceres después ¿no?

-          Sí, medio año y no volví a jugar nunca más, nunca más...

-          ¿Nunca te preguntaste que hubieses pasado si seguías con el fútbol?

-          Es la pregunta que me hago siempre. Viste cuando estás en la cama y no podés dormir. Teniendo tantas condiciones y no haberlas explotados. Por eso ahora a mi pibe que está en el Chaco le dije que trate que no le pase lo que a mí me pasó. Ojalá que le vaya bien.

-          Que compensé lo que vos no hiciste...

-          Ojalá, que pueda hacer lo que yo no pude hacer, quizás porque me tiraba mucho este deporte que amo que son las bochas. Por suerte mis hijos están en los dos deportes que yo jugué y espero que les vaya bien. El que juega al fútbol está en Atlético Charata jugando el Torneo Argentino “C” y el que juega a las bochas dando sus primeros pasos, ojalá les vaya bien...

 

¿HINCHA DE?

 

-          Te pusiste muchas camisetas, pero, ¿de quien sos hincha?

-          En bochas, del Atlético Ceres Unión – esta institución tiene uno de los mejores estadios del país – es el club que me dio todo. Yo la verdad que mi familia es toda de 25 de Mayo, pero yo jugué muy poco ahí, después me fui a Hersilia y el resto de los años en Atlético. Esa camiseta en bochas es mía, me dio todo, el apoyo de toda la dirigencia, amigos como Roque Triunfetti, el “Cabezón” Vega, toda la gente que cuando yo llego no ven la hora de atenderme, de brindarme todo...

 

LA ACTUALIDAD.

 

“En este momento quiero tratar de cumplirle a René que confió en mí. Darle el título, aunque sé que no es fácil porque acá hay un nivel alto. Tenemos equipo como para hacerlo y vamos a tratar. Y veremos si en los próximos dos argentinos que se hacen tengo la suerte de jugar y darle a Buenos Aires lo que se le está negando hace varios años”.

-          Porque Provincia hacer varios años que no gana nada...

-          Eso mismo me pidió Capital cuando llegué. Y por suerte se nos dio, que Raúl ganó el individual y después juntos triunfamos en el de parejas y tríos. Espero que en Buenos Aires se pueda hacer lo mismo.