Los 70 de Colantonio.

La leyenda cumple años.

 

 

Hoy, 25 de marzo, cumple años César Alfonso Colantonio. Y es una cifra significativa. El “Gringo” cumple 70. El bochófilo nacido en González Chávez, criado deportivamente en Tres Arroyos y consagrado en Bahía Blanca celebra sus siete décadas de vida. Y es un buen momento de repasar su vida deportiva…

 

Inicios.

 

“Empiezo a jugar a las bochas después de casarme, a los 26 años. Si bien había jugado a los 7 años cuando vivía en el campo y seguí hasta los 11,  después nunca más jugué, hasta que me casé y empecé a viajar a El Valle. Y mirá qué coincidencia que yo empecé a practicar con un jugador que es concuñado de un tío mío que fue uno de los mejores que tuvo Viedma, Asencio Querejeta. Iba a El Valle, en Maiqué, donde había una canchita de bochas en la sala de primeros auxilios y nos encontrábamos con Querejeta. Jugué con él varios torneos. Cuando volví a Tres Arroyos del viaje empecé a practicar en una cancha vieja y ahí arrancó todo, me atrapó en ese momento, enseguida me federaron y a partir de los 27 ó 28 años entré firme en esto”.

 

Su primer triunfo.

 

“Ya a los 35 años tuve la suerte de ganar el primer campeonato argentino. Después me vine a Bahía Blanca en el ‘73 y durante casi 30 años estuve jugando continuamente allí, recorriendo el país, Sudamérica, y hasta tuve la suerte de hacer cuatro, cinco veces Europa”.

 

El Mundial donde fue subcampeón.

 

“El Mundial de Argentina en 1987 fue una experiencia única. Lamentablemente, yo varias veces lo dije, se pensó mucho en otras cosas y no en ganar el Mundial. Hoy a la distancia uno ve que mal se hicieron las cosas. Porque nosotros fuimos a Buenos Aires a jugar el Mundial y practicábamos en Lomas de Zamora porque nos pagaban el almuerzo, en una canchita de 21, 50 mts. y el día que se terminaron las canchas en el Luna Park fue un día antes del Mundial y tenían 28 mts. Entonces la localía no  valía nada. Lo que habíamos hecho en Italia durante 30 días nos sirvió para conocer el juego pero no se pensó en haber armado una cancha que no costaba nada...Un día al Presidente de la Confederación le dije,  acá no se pensó en ganar el torneo, porque en la Avenida Gral. Paz hay 20 canchas de 24 mts., correr un cabezal 2 mts. no costaba y los jubilados iban a estar contentos que la selección practique ahí. Era lo que nos faltó, practicar en los 28 mts. Era una oportunidad única. Tuvimos la oportunidad, incluso la tuve yo, de errarle a la bocha en el individual. Porque si ganábamos el individual y en tríos éramos campeones nosotros. Pero ya te digo, fue algo increíble, hoy  a la distancia, me parece mentira que uno haya podido jugar un Mundial en el Luna Park con la gente que había. Yo me acuerdo que lo transmitía José María Muñoz y que cuando íbamos a disputar la final jugaba Boca y River y Muñoz estaba transmitiendo. Y no me olvido porque estaba en el hotel escuchando  y el decía, ‘cuanto termine Boca – River todos al Luna a ver la final del Mundial de bochas’. Le dio una manija bárbara…”

 

Colantonio y una costumbre: jugar ante gran cantidad de público.

 

Algunos recuerdos.

 

“Son muchos, pero hay dos que me han quedado grabados para toda la vida. El primero, cuando no nos conocía nadie, allá por el ‘71, cuando fuimos a jugar el primer argentino a Olavarría. Eramos dos paisanitos de Tres Arroyos y ganamos invictos jugando una barbaridad. El segundo fue cuando jugamos el mundial en el Luna Park. Salimos subcampeones pero lo podríamos haber ganado. Yo perdí la final individual. Si no, éramos campeones mundiales”.

 

Sus rivales.

 

“El más difícil para mi siempre fue Jorge Ghío, el cordobés, el hijo de don José Ghío, que en su momento si no hubiera sido por el carácter que tenía era dificilísimo ganarle. Hacía todo muy bien. Tuve la suerte de jugar un sudamericano con él y con Facta de compañeros y tengo una anécdota. Porque teníamos 4 bochas cada uno en la mano y estábamos dándole semejante baile a los uruguayos en Uruguay, que con 4 bochas en la mano le tiraron los 4 bochazos al chico porque estaban cansados de la paliza que le estábamos dando. Ghío iba de puntero, Facta de medio y yo de bochador. Jorge Ghío eran todas las bochas al chico, y arrimaban y quedaban perdiendo y veníamos nosotros de atrás...Pero fue el tipo que si hubiera tenido otro carácter era medio imposible ganarle. Después yo era muy hincha de Néstor Cabral, me encantaba el juego que el tenía, la elegancia que tenía. De los jugadores de la época mía, te hablo,  porque después de los de antes, tuve la suerte que el primer sudamericano jugué de compañero con él (Cabral) y Molayoli, uno de los mas grandes y tuve la suerte de jugar de compañero con él, pero ya en la parte final de su carrera. De la época mía hablo de Ghío y de Cabral como los mejores”.

 

César Alfonso Colantonio y el “Nene” Arce. Ellos y el “Zurdo” Roldán ganaron todo…

 

Arce, Roldán y Colantonio el equipo récord de Buenos Aires.

 

“Sí....fue el mejor equipo. Tal vez no daba tanto espectáculo como cuando jugábamos con Daniel Tomas. Pero con Arce y Roldán era una garantía. Yo siempre digo que para ganar tenés que tener muy buen arrime. Arce tenía muy buen arrime, Roldán fue el mejor medio de provincia de Buenos Aires y cuanto tenía que tirar, el “Zurdo” le pegaba siempre. Yo me acuerdo que en el último argentino que ganamos, no se puede creer. Dejamos en 0 a Entre Ríos, en 1 a Córdoba, en 4 a Capital Federal. Fue en Gral. Pico, en La Pampa. Yo ese argentino no me lo olvido de la manera que se jugó. El último partido nos hace 12 tantos Santa Fe, porque yo ese partido entro mal, erré 5 bochazos, si no era para dejarlos en 3 o 4 de vuelta. Pero Arce y Roldán te volvían loco, todas las bochas al chico y el “Zurdo” cuando tenía que tirar le pegaba siempre. Fue el mejor medio, lejos, de Buenos Aires. Y Tomas fue otro muchacho que a mí me encantaba. Porque no era medio pero se adaptaba muy bien y buscábamos más el bochazo. Era una seguridad total. Lamentablemente eso se terminó. Y ahora...Yo pienso que hay jugadores pero que por ahí no se ha conformado un buen equipo.”

 

Ellos hablan del “Gringo”.

 

Arístides Roldán. Integrante junto a Arce y Colantonio del equipo más ganador de Buenos Aires.

 

“Como jugador fue extraordinario y como amigo también. Cómo compañero fue alguien que jamás te reprochaba una bocha. Recuerdo que en una final en Capitán Sarmiento, Colantonio quería que yo tirara y yo le decía que era mejor arrimar. Arrimé, esquivando varias bochas y gané un punto difícil. Tiró ‘Manungo’, pegó y movió todo; y a la vuelta ganamos el partido. Ahí me miró y me dijo: ‘Vos sos un tipo de suerte...’

Yo recuerdo una sola vez que lo ví jugar mal, fue en un provincial en Gral. Madariaga, jugando para Tres Arroyos, ahí pidió él de salir, y yo quería salir, pero no me dejó...

Entre los campeonatos ganados recuerdo el de parejas de Entre Ríos, también el de Ceres y ni hablar del de tríos de Gral. Pico, donde jugamos en un nivel altísimo. Sólo en la final, contra Santa Fe que arrancamos 12 a 4, él empezó a pegar mal, erro alguno hasta que nos igualaron en 12. Dijo: no erro más. Y no erró más.

El siempre me pedía para la selección. Y una vez cuando Calequi le dijo que yo estaba viejo. El le dijo que yo venía de ganar en varios lados, que como podía estar viejo...y le dijo: ‘Si no me ponen al ‘Zurdo’ yo no voy, manden a otro’...

Te vuelvo a repetir, como jugador, como amigo, el ‘Gringo’ es extraordinario...”

 

Jorge Alonso. Vice-Presidente de la Federación de Bochas de la Provincia de Buenos Aires.

 

“Para mí de lo que ví fue el mejor bochador del país, sin ninguna duda, con momentos brillantes como el argentino del ’71 en Olavarría y más teniendo en cuenta que fue un jugador que comenzó de grande, sin haber participado ni en infantiles ni en juveniles. Más allá de la caballerosidad deportiva de Colantonio lo que más me llamó la atención fue la postura dentro de la cancha, como diciendo:’Acá está Colantonio’. De las tantas jugadas que le ví, una que recuerdo fue contra Misiones en Olavarría, cuando partió la bocha; teniendo luego que pegar una clavada para salvar el partido y la pegó. Esa noche, previo a la final me acuerdo que no podía dormir, entonces como a las cinco de la mañana le golpeé la puerta al presidente de la Confederación que también era médico y pidiéndole disculpas le dije si me podía dar algo para que duerma aunque sea un rato. Me dijo que eran nervios y me dio un geniol. Antes del partido, fuimos a aflojarnos un poco y no podía pegar ni un bochazo, y después en el partido la rompió. Recuerdo que volvimos en un Chevrolet 400 a Tres Arroyos luego de haber ganado él su primer argentino. Salimos 15 autos y a medida que nos acercábamos a Tres Arroyos era impresionante ver la gente que nos estaba esperando, la fila de autos, la ruta prácticamente era nuestra. Ahí los jugadores fueron en el móvil de LU 24, que era una camioneta y la llegada fue increíble, con decirte que muchos decían que era la mayor convocatoria de gente para un festejo, más que cuando Tres Arroyos ganó en el fútbol en el ’58.

Para mí Colantonio como persona y como amigo es excelente, y en tantas cosas vividas te puedo hablar un día entero de él ...”

 

Eduardo Luján. Integrante del equipo argentino que disputó el Mundial 1987.

 

“Yo hace 30 años que juego y cuando empecé me gustaba escuchar lo que hablaban los jugadores de primera. Y el nombre que surgía cada vez que se nombraba a un bochador era el del "Gringo". Hasta cuando pegabas un bochazo bueno no faltaba quien dijera,"buena Colantonio", aun cuando nunca lo habían visto jugar. Pero su nombre ya había trascendido y se contaban sus hazañas bochófilas como si fuera un personaje de historieta. Cuando tenia 14 jugué mi primer provincial mayor de tercetos y el primer partido nos toca contra él. Por fin lo iba a conocer. Yo era suplente, íbamos ganando 11 a 10 y el "Gringo" demostrándome que era humano había errado algunos bochazos. En esa mano queda 2 bochas a 2, y las tenía el "Gringo". Ellos tenían tres tantos en el piso y la jugada en tres cuartos  de cancha. Después de deliberar mi compañero la juega al bochín y el la

clava contra la tabla. Entonces la otra la jugamos adentro del metro veinte para  que no le tire. Por supuesto, le tiro igual y le pego semejante bochazo que la  de el ni se movió. Hizo partido, aunque a mi ni siquiera me molesto, fue tanta  la admiración que sentí que me olvide que era contrario y lo único que quería era saludarlo como todo el mundo. Por mucho tiempo en Salto hablamos

de esos 2 bochazos. Como al año me entere que sus compañeros de ese día también eran famosos, pero su nombre opacaba a cualquiera.  Un día me dijo  otro gran bochador como Nestor Cabral:’lo peor que te puede pasar es jugar de bochador y que en la cancha de al lado juegue Colantonio’............

La anécdota que mas recuerdo de Colantonio fue en "Entre Rios", en el año 2.000 en Concordia en el argentino de tríos, el era nuestro técnico y por supuesto todo el mundo viene a saludarlo, los que lo conocían y los que no. Apareció un hombre mientras estábamos almorzando y después de saludarlo le comento si se acordaba de un partido que le habian ganado ni se en que año donde ese hombre había jugado expectacular etc,etc,etc, Pasan mas o menos quince minutos y aparece otro haciéndole recordar también de un partido que le habían ganado ni se sabe cuando, por supuesto el "Gringo" asintió con la cabeza y les dijo

que le parecía acordarse. Como a la hora cuando íbamos en el auto para el hotel, se había hecho ese instante de silencio que suele pasar y el rompe el silencio diciendo "será posible que nunca pueda encontrar a una persona que yo le haya ganado un partido.."

 

"COLANTONIO" como persona para mi es muy especial, si bien uno se conoce siempre a la distancia cuando tuve la oportunidad de compartir estadías y viajes tanto en ARGENTINA como en EUROPA junto a el, me causo siempre admiración su perfil bajo, su sencillez. Jamás se va a poner a contar yo gane  esto o lo otro, cuando todos sabemos que gano todo y siempre siendo figura,

y como jugador creo que la sola presencia de el en la cancha ya causaba sensaciones distintas para el rival, yo lo veía como ese jugador que sabia que al final te iba a ganar, no importaba como iba el tablero pero cuando las papas quemaban el "Gringo" era infalible, lo sabían sus compañeros y lo sabían los rivales. Yo como tantos crecí queriendo ser como el jugando a las bochas y aunque nunca llegue ni siquiera a la altura de sus rodillas, fui un privilegiado por haber jugado de compañero en muchas oportunidades y haber compartido hasta la habitación. Muchas veces las figuras como el no saben cuanto se los admira aunque uno nunca se los diga.........."FELIZ CUMPLE CESAR"............un amigo de siempre..., Eduardo Luján"

 

 

Ayer y hoy. Toda la estampa de César Colantonio.

 

Hoy cumple años César Alfonso Colantonio. “Quito” o “El Gringo” como lo conoce el ambiente de las bochas. Múltiple campeón, hombre récord en la provincia de Buenos Aires y en el país en cuanto a títulos ganados. Con una gran trayectoria, un amplio respeto ganado dentro y fuera de la cancha, hoy Colantonio cosecha el afecto conseguido en tantos años de bochas.

La leyenda continúa…