
La comunicación
es la base fundamental para un buen trabajo en equipo. Grandes jugadores muchas
veces han sido superados por rivales de menor calidad de juego, pero mejor
acoplados; es decir, por jugadores que saben comunicarse.
El efecto que produce la falta o mala comunicación entre los miembros de un
plantel, es desastroso. Durante el desarrollo de un encuentro, no habrá
coincidencia de ideas, ni compañerismo, menos la motivación necesaria para
afrontar el compromiso deportivo.
El rol que desempeña un jugador en su equipo está relacionado a su función,
capacidad técnica, trato, ascendencia, al reconocimiento que le brinden sus
compañeros, etc.
Estos roles son modelos de conductas que cada jugador puede adoptar y varían en
cada uno de los integrantes de modo diferente.
Roles positivos
Roles negativos
Son los asumidos por jugadores que consciente o inconscientemente abusan de su
influencia sobre los demás. Son conocedores de su capacidad o de una calidad de
juego superior y por esta razón asumen la dirección de los partidos imponiendo
sus criterios. Muchas veces tienen un afán de figurar y destacar en el equipo o
carecen de métodos y formas de comunicar sus ideas al resto de los integrantes
y terminan por derrumbar a sus compañeros.
Para no caer en este tipo de comportamiento es necesario realizar un trabajo de
análisis; conocimiento del temperamento, capacidad de juego, velocidad de
razonamiento y respuesta de las personas con quienes conforma el equipo y
asumir roles positivos. Sólo así se logrará una verdadera integración y habrá
mejor fluidez comunicativa, tolerancia y comprensión; por ende, resultados
fructíferos para todos.
J. Velasco