“Las bochas son mi vida”.

Segunda y última parte de esta nota con la peruana más famosa.

 

-          ¿Qué resumen hacés de tu primer mundial en los Estados Unidos el año pasado?

-          Fue muy curioso, porque era individual de varones y de damas. Y en Lima clasificamos mi hermano y yo, mi papá iba como delegado de equipo y por ende también fue mi mamá.

-          O sea que fue un viaje familiar...

-          Claro. En Detroit nos encontramos con Angel Cordano, que por ahí también me vienen las raíces, es primo hermano de mi mamá y fue mi asistente de director técnico diríamos, y bueno, simplemente llegas, ves una serie, juegas tu primera partida y la ganas. Yo no sabía ni cuando, ni en que momento, ni como. Estaba tan nerviosa. Ahora pienso que se me escapó la de plata, ya que perdí la semifinal con Brasil 15 a 14, y te digo la de plata y no la de oro porque ganarle a la italianita iba a ser bastante difícil, porque, que manera de jugar a las bochas. Pero a mí me sorprendió mucho que pese a que las delegaciones italianas son muy herméticas, muy cerradas, yo estaba en el ascensor después de mi reconocimiento de canchas y era oír ‘Perú a la final’. Yo decía, Dios mío, si supieran que yo no tengo ni canchas....Tuvieron confianza en mí y eso que era el primer mundial que Perú participaba en raffa-volo. Fue una experiencia espectacular. Estar entre las cuatro al margen de saber si tenía o no medalla, perder con Brasil – semifinal - y después de llorar unos díez minutos me dije que tenía que recuperarme porque al otro día jugaba la de bronce y yo sabía que más allá de la emoción personal, la medalla de bronce iba a abrir puertas en mi país. Y fue lo que pasó. Pude ganarle a Suiza 3-2, porque ahí se juega al mejor de 3. Y ver la sonrisa de todos, de mi familia, mi mamá agarra el DVD y mira a cada momento la partida. Realmente somos una familia que nos gusta las bochas. Le debo mucho a Sandro porque él ha sido quien poco a poco ha corregido mi estilo, mis ganas. Si bien se queja de algunas cosas, me felicita de otras, pero con decirte que hay muchas partidas de Sandro filmadas totalmente en Detroit, pero a la mía, de los nervios creo que no filmó nada...Después me ha reconocido que sufrió más que yo. El de afuera sufre más que el de adentro. Cómo experiencia fue espectacular.

-          Luego vino China. ¿Cómo preparaste la cabeza para ir a un país distinto?

-          La preparación, aceptar China, fueron dos días de no dormir. Porque tu díces:’invitan a la medalla de bronce raffa-volo, pero yo de zerbín no se nada’. Me comprometí a conseguir los auspicios necesarios para entrenar una semana en Chile y eso se dio. Pude viajar un mes antes a Chile.

Y sigue contando su experiencia en China. En un país distinto y con un juego totalmente distinto. Allí fue Mariolina sola, a conquistar el continente asiático.

“Llegas allá, gracias a Dios me pusieron un traductor porque si no, no iba a entender nada. Como organización los chinos se pasaron. Tenía inauguración de noche y al día siguiente antes de jugar la partida. Cada cosa era más maravillosa que la otra. Como juego, estar sola en una cancha... Si bien no me sentía sola, ya que la gente de Chile me tiraba el ojo para ver como andaba la peruana. Gano mi primera partida a Andorra, estaba muy nerviosa, te juro que el cuerpo me temblaba. Se iba dando el marcador y como las bochas las llevas en la sangre, rápidamente vas entendiendo el juego, el sistema. Pierdo luego con China...”

-          Eso fue en un partido a estadio repleto.

-          Sí, habrán sido casi mil alumnos los que estaban dentro de un colegio. Entonces cada vez que jugaba China, salían del aula a llenar el estadio, más la gente que iba...Era, Mariolina, la peruana, contra el mundo. Llegó un momento en que me aplaudía yo sola y hasta los árbitros se reían. Los árbitros me miraban y decían que la peruanita quiere hacer cuatro tantos con una bocha, porque como es por tiempo, si pagabas, tenías que pagar lo menos posible. Haberle hecho cuatro puntos, haber estado cuatro a cuatro ante la China y el reloj avanzaba...O sea, haber quedado séptima el objetivo fue cumplido. Yo luego de Odesur quiero enseñarles zerbín a las chicas para motivarlas y mover cielo y tierra para tener una cancha de zerbín en Lima. Luego, vuelvo a jugar con Andorra y paso entre las ocho. Luego me toca Francia, y la final fue China-Francia, la que me ganó a mí fue finalista...No es que quieras excusarte en tu resultado, pero las que te ganaron son campeonas y sub-campeonas del mundo. A Francia le tienes que jugar mucho a que ella arrime. Porque yo le ponía bolas y ella pegaba, pegaba, como si estuviera tirando ahí cerquita. Y el lugar, un bochódromo con ocho canchas y todas ocupadas. Tu te olvidas que en ese momento es Francia. Porque piensas que si ganas una partida más estás entre las cuatro. Lamentablemente no se pudo y creo que fue el premio a un logro obtenido anteriormente. Haber vivido un mundial de ese tipo. Y como te digo, el zerbín es mucho más deporte, es mucho más juego, mucho más físico, más precisión. Si bien el sentido del juego es el mismo, tiene cosas que varía y que yo fui conociendo en el viaje prácticamente.

-          De China país, ¿que recordás?

-         Mira, el mundial se realizó en Wen Shoux una ciudad llena de carros, todos últimos modelos, pero la manera de manejar era caótica. Pero caótica porque yo veía choques, dos o tres diarios. Otra cosa es la comida, porque si bien sabía que comían de todo, yo he sacado fotos de las ranas en el restaurante. Me la pasé comiendo papas fritas los veinte días porque yo no le experimento mucho a la comida. Pero después tuve una escala en Shangai de veinticuatro horas. Y Shangai es completamente diferente. Unos edificios, una infraestructura, impresionantes. Una ciudad limpia, ordenada. Dos ciudades totalmente diferentes en un mismo país. Si bien no les entiendes, son sumamente respetuosos, cariñosos, atentos, tratan de alguna u otra manera de hacerse entender. Como país nos llevan kilómetros de ventaja.

 

 

-          ¿Qué representó para vos y para tu familia que junto a Sandro les hayan dado las primeras medallas en los Odesur a Perú?

-         Mira, yo sólo te puedo decir que se nos escapó a ambos tal vez la de plata y a mi la de oro – en bochazo de precisión – pero en Lima mi madre me decía que el teléfono no paraba de sonar felicitándola por los hijos que tiene. Ha salido una noticia en el periódico principal del país con la información que indica que los hermanos Saletti Cordano les han dado las primeras medallas a Perú. Sale una foto preciosa que si no me equivoco la han sacado de Mundobochas (así es, los colegas peruanos tomaron la imagen de nuestra página), la que salgo con Sandro abrazada. Eso representa mucho. Mi papá no lo dice pero se le caen las babas. Yo creo que ellos sin haber estado en Buenos Aires,  lo han vivido junto a nosotros.

 

 

Daniel Fernando Paulon

Mundobochas