“Las bochas son mi vida”.
Segunda y última parte de esta nota con la peruana más
famosa.
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¿Qué resumen hacés de tu
primer mundial en los Estados Unidos el año pasado?
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Fue muy curioso, porque era individual de varones y
de damas. Y en Lima clasificamos mi hermano y yo, mi papá iba como delegado de
equipo y por ende también fue mi mamá.
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O sea que fue un viaje familiar...
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Claro. En Detroit nos encontramos con Angel Cordano, que por ahí
también me vienen las raíces, es primo hermano de mi mamá y fue mi asistente de
director técnico diríamos, y bueno, simplemente llegas, ves una serie, juegas
tu primera partida y la ganas. Yo no sabía ni cuando, ni en que momento, ni
como. Estaba tan nerviosa. Ahora pienso que se me escapó la de plata, ya que
perdí la semifinal con Brasil
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Luego vino China. ¿Cómo preparaste la cabeza para ir
a un país distinto?
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La preparación, aceptar China, fueron dos días de no
dormir. Porque tu díces:’invitan a la medalla de
bronce raffa-volo, pero yo
de zerbín no se nada’. Me comprometí a conseguir los
auspicios necesarios para entrenar una semana en Chile y eso se dio. Pude
viajar un mes antes a Chile.
Y sigue contando su experiencia en China. En un país
distinto y con un juego totalmente distinto. Allí fue Mariolina
sola, a conquistar el continente asiático.
“Llegas
allá, gracias a Dios me pusieron un traductor porque si no, no iba a entender
nada. Como organización los chinos se pasaron. Tenía inauguración de noche y al
día siguiente antes de jugar la partida. Cada cosa era más maravillosa que la
otra. Como juego, estar sola en una cancha... Si bien no me sentía sola, ya que
la gente de Chile me tiraba el ojo para ver como andaba la peruana. Gano mi
primera partida a Andorra, estaba muy nerviosa, te juro que el cuerpo me
temblaba. Se iba dando el marcador y como las bochas las llevas en la sangre,
rápidamente vas entendiendo el juego, el sistema. Pierdo luego con China...”
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Eso fue en un partido a estadio repleto.
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Sí, habrán sido casi mil alumnos los que estaban
dentro de un colegio. Entonces cada vez que jugaba China, salían del aula a
llenar el estadio, más la gente que iba...Era, Mariolina,
la peruana, contra el mundo. Llegó un momento en que me aplaudía yo sola y
hasta los árbitros se reían. Los árbitros me miraban y decían que la peruanita
quiere hacer cuatro tantos con una bocha, porque como es por tiempo, si
pagabas, tenías que pagar lo menos posible. Haberle hecho cuatro puntos, haber
estado cuatro a cuatro ante
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De China país, ¿que recordás?
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Mira, el mundial se realizó en Wen
Shoux una ciudad llena de carros, todos últimos
modelos, pero la manera de manejar era caótica. Pero caótica porque yo veía
choques, dos o tres diarios. Otra cosa es la comida, porque si bien sabía que
comían de todo, yo he sacado fotos de las ranas en el restaurante. Me la pasé
comiendo papas fritas los veinte días porque yo no le experimento mucho a la
comida. Pero después tuve una escala en Shangai de veinticuatro horas. Y
Shangai es completamente diferente. Unos edificios, una infraestructura,
impresionantes. Una ciudad limpia, ordenada. Dos ciudades totalmente diferentes
en un mismo país. Si bien no les entiendes, son sumamente respetuosos,
cariñosos, atentos, tratan de alguna u otra manera de hacerse entender. Como
país nos llevan kilómetros de ventaja.
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¿Qué representó para vos y para tu familia que junto
a Sandro les hayan dado las primeras medallas en los Odesur a Perú?
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Mira, yo sólo te puedo decir que se nos escapó a
ambos tal vez la de plata y a mi la de oro – en bochazo de precisión – pero en
Lima mi madre me decía que el teléfono no paraba de sonar felicitándola por los
hijos que tiene. Ha salido una noticia en el periódico principal del país con
la información que indica que los hermanos Saletti Cordano les han dado las primeras medallas a Perú. Sale una
foto preciosa que si no me equivoco la han sacado de Mundobochas
(así es, los colegas peruanos tomaron la imagen de nuestra página),
la que salgo con Sandro abrazada. Eso representa
mucho. Mi papá no lo dice pero se le caen las babas. Yo creo que ellos sin
haber estado en Buenos Aires, lo han
vivido junto a nosotros.
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Mundobochas