Cuesta empezar el lunes. No descubro nada diciendo esto. Como tampoco descubro que en la previa del lunes, más precisamente en la tarde del domingo, se mezclan sensaciones…

 

 

Hace algunos años en el Diario La Capital del Mar del Plata el escritor Julio Alfonso escribía todos los lunes sus “Apuntes de un desvelado”. Y sin ánimo de emularlo, algo que sería imposible teniendo como ejemplo a la vista una pluma tan talentosa, quiero empezar a compartir esas sensaciones que deja el inicio de la semana y el adiós al fin de semana. Sensaciones y pensamientos de las bochas y de la vida misma también.

El sábado en Mar del Plata se jugaron las finales de los torneos bancarios. Y acodado en la baranda de Urquiza un porteño pregunta por Roldán. “Ese si que jugaba…” esboza al tener la respuesta afirmativa de su interlocutor. Y sin dudas que jugaba el zurdo, vaya si jugaba. Pero el hombre no sólo afirma lo que todos sabemos en cuanto a que Arístides fue y será uno de los grandes que tuvieron las bocha nacionales, sino que al pasar la deja picando “antes si que había juego…”

Y desando el camino de este lunes 15 de marzo, un lunes casi otoñal y me quedan picando las palabras de este hombre, “antes si que había juego”. Y a mi memoria viene una nota hecha a principio de los ’80 al gran César Colantonio donde decía que había bajado el nivel. O sea que tres décadas atrás ya se planteaba esto, “que antes había más juego”. Y mi reflexión es que sin dudas que antes hubo grandes jugadores, notables bochadores y eximios punteros, pero lo contemporáneo no por ser cotidiano deja de tener su valor. El juego cambio amigos, ha cambiado. Ahora se requiere de mayor precisión lo que sin dudas va en detrimento del espectáculo. Y ahí coincido con el amigo barandero por llamarlo de alguna forma. El juego, las dimensiones de las bochas y la forma de vida hacían que antes se podía ver un espectáculo de mejor nivel que el que habitualmente podemos ver. Pero antes también le erraban a la bocha. El apunte de la final del primer nacional dice que don José Ghio – una gloria sin dudas – erró seis bochazos en ese partido. Y fue el triunfador…O sea, también le erraban como ahora le erran los Basualdo, los Silva, los Arzuaga.

Creo que las épocas son incomparables. Porque el juego es otro, la dimensión de las bochas son otras y también la vida es otra. Pero de algo estoy seguro, ganar fue siempre difícil, en todas las epocas. Porque siempre hubo grandes jugadores.

Y el lunes está por empezar.  Y es lunes 15, el día previsto para la llegada de mi primer sobrino al mundo. También el día que cumplo 15 años de haber concluído los estudios de ésta que es mi profesión, con la que elegí crecer y vivir. Y no es fácil, pero estamos en camino, una década y media después.

Y el lunes tiene eso. Se mezclan las sensaciones…

Hasta la próxima. Buena semana para todos.